Rafael Lastra Veracierto
El epílogo de
injusticia y amargura del Marítimo de Venezuela, como tetracampeón del fútbol
profesional, pudiera considerarse mitigado, tras el surgimiento en el año 2022 del Club
Sport Marítimo de La Guaira.
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| Las 4 diademas Rojiverdes, motivos de orgullo de la hinchada |
Aquellos errores directivos, que llevaron
en el año 1995 al descenso administrativo ordenado por la FIFA, nunca borraron de
las mentes y los corazones de los aficionados la mística de trabajo y los
resultados positivos de una generación de jugadores.
En este contexto patrimonial, los únicos cinco futbolistas que formaron
parte de las cuatro estrellas del Marítimo de Venezuela (1987, 1988, 1990 y
1993) fueron los mediocampistas Noel “Chita” San Vicente y Franco Rizzi, el
goleador Herbert Márquez, así como el defensor Héctor “El Oso” Rivas y el
guardameta Daniel Nikolac (+).
Ellos bordearon el escudo ganador del equipo y constituyen un patrimonio
indisoluble con la afición, que por estos días se reencuentra con el Club Sport
Marítimo de La Guaira.
“A Rivas no lo pasaba cualquiera,
además que tenía una pierna muy educada para el tiro de media distancia”,
rememoró Mario Pereira, primer presidente del Marítimo de Venezuela y quien
participó como jugador en la temporada de ascenso en 1985. También brilló en el
Deportivo Portugués, la divisa que precedió al Marítimo.
Pereira destacó que Rivas salió de las escuelas de talentos que instaló “el
acorazado rojiverde” en la urbanización 23 de Enero, en el oeste de Caracas. El
zaguero vistió 23 veces el uniforme de la selección venezolana de mayores.
Rivas, de 57 años de edad, no olvida el tercer título de esa cuarteta,
obtenido en 1990 en la ciudad de Acarigua (estado Portuguesa), en un juego
extra contra el archirrival, Deportivo Táchira.
“Ganamos un partido duro, en una cancha mítica (la del General José
Antonio Páez) y con la convicción de que nadie nos iba a quitar lo que se
merecía nuestra afición y los amigos de la comunidad portuguesa en Venezuela”,
dijo Rivas, que actualmente dirige la categoría Sub 17 del Marítimo de La
Guaira.
Ese match de desempate en la temporada 1990 tuvo que jugarse en cancha
neutral, dado que ambas escuadras quedaron igualadas con 43 puntos en el primer
lugar. Por condiciones de aquel campeonato, había que disputar el encuentro
decisivo en una ciudad equidistante, tanto de Caracas (sede de Marítimo) como
de San Cristóbal (feudo de Táchira).
En Acarigua, los goles llegaron por intermedio del uruguayo Juan Manuel
Mouro (52’) y José Ramón “Mon” López (63’). “Hizo mucho calor aquel domingo y
el estadio estaba a full para ganar al Táchira”, comentó, por su parte, López,
hoy directivo de la Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela.
Ese, el brasilero
Entre tanto, Noel “Chita” San Vicente, mediocampista con biotipo brasileros
convenció al DT Rafael “Rafa” Santana para engrosar la lista de los elegidos.
Santana, que había sido uno de los goleadores de la Vinotinto en los
años 60 del siglo XX, no dudó en llevarlo al equipo luso venezolano. “Rafa me
dio su confianza y le respondimos con calidad y entrega en la cancha”, señaló
San Vicente, el entrenador con más títulos en Venezuela: 8 diademas (6 con
Caracas FC y dos con Zamora).
San Vicente observa con ilusión cómo este capítulo Rojiverde en La
Guaira atiza las añoranzas de su época. “El Marítimo fue grande y mis amigos
portugueses siguen demostrando que se puede crecer con un club de fútbol como
Dios manda”, precisó.
“Chita” recordó esa segunda estrella, conquistada en 1988. “Fue un
campeonato formidable, el grupo estaba muy unido, todos remábamos para el mismo
lado y era muy difícil vencernos”, sostuvo el mediocampista nacido hace 60 años
en San Félix (estado Bolívar, al suroriente del país).
En esa temporada, el Marítimo de Venezuela, bajo la égida del DT
uruguayo Alfredo López, se tituló con solo 4 derrotas en 40 partidos. San
Vicente y sus compañeros venían de una buena actuación en la Copa Autonomía de
Madeira (Portugal) en 1987.
“Yo marqué el gol del empate (2-2) contra el Nacional de Funchal en Dos
Barreiros (Actualmente estadio del Marítimo de Madeira). En los otros dos
partidos, estuvimos a la altura, sin complejos, enseñando que sí podíamos
competir en Europa”, afirmó.
Frente al Marítimo de Funchal, los venezolanos cayeron 2-1 y en la despedida,
derrotaron 1-0 al desaparecido Unión de Madeira. De esa experiencia, el cuadro
maritimista de Portugal se hizo de los servicios de Herbert Márquez, el primer
venezolano en fichar para un club de fútbol de máxima categoría en Europa.
“No cambio los cuatro títulos que conquisté con el Marítimo por el gol
que le hice a la Argentina de Maradona (eliminatorias al Mundial de México
1986)”, aseguró Márquez en un homenaje que se realizó en el año 2025 a sus compañeros
en el Club Puerto Azul de Naiguatá (Litoral Central).
Mística de trabajo
“Marítimo fue una gran alegría para la gente, para miles de familias
portuguesas y venezolanas. Nosotros no jugábamos por dinero. Fuimos una
referencia indudable para el fútbol en Venezuela”, agregó Franco Rizzi, otro de
los tetracampeones.
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| Las glorias del Marítimo en Puerto Azul |
Rizzi, Rivas, Márquez y San Vicente lamentan la partida física del
portero Daniel Nikolac en 2020. Todos coinciden en que era, además de una
muralla en el arco, un líder de ese tiempo.
El registro de Nikolac de su valla inmaculada en 970 minutos (1987), todavía está vigente en el circuito rentado de balompié
en Venezuela.
“Mi hermano Daniel entrenaba hasta con fiebre 40, fue un ejemplo para todos, un amigo que mostraba el carácter del tetracampeón Marítimo de Venezuela”, indicó en el aludido homenaje Tony Carrasco, periodista y guardameta del conjunto rojiverde.














